ERES LO QUE ESCRIBES

domingo, 28 de agosto de 2016

VIAJE SIN RESERVA

Las casas se entrelazan unas con otras, las colinas son suaves y seductoras.  A veces me digo que el pueblo no sería el mismo sin la torre agrietada ni la campana de dudosa estabilidad, tal vez se desprenda cualquier día y caiga sobre algún feligrés, porque seguro es, que quien no pisa la iglesia tiene menos probabilidad de morir a sus puertas por un golpe de este instrumento musical.  Se ríen de mis bromas pero llevo mucho tiempo controlando la campana y las rocas que se desprenden  cuyo peso se mide en toneladas, y que alguna vez con grúas tuvieron que ser retiradas de los campos.


Mi memoria se pasea por las azoteas en las silenciosas tardes de verano, o en las mañanas, cuando camino por los barrancos y vericuetos de pequeño recorrido, hay moras todavía verdes, uvas casi maduras y nudos en las ginestas.   Son las ermitas cerradas y el cauce de un río seco los que me hablan de tiempos pasados, no sé si hay o no cosas que han perdido un ápice de encanto, con la distancia de los años yo diría que tal vez.  De regreso a la ciudad pienso en que siempre puedo volver al pueblo cuando no persiga horizontes  más lejanos.


 Este campo tiene una cualidad que hipnotiza, hace adormecer el cerebro y estallar los sentidos, pero aquí no llegan ni masas de gente ni turistas, sólo de tarde en tarde algún autobús que por extravío viene a dar con nosotros para alabar esta vida que concuerda en equilibrio perfecto.  Aquí no hay más pretensión que la de gozar de los atributos naturales.



Hoy la sequía pregona un verano desértico, el amarillo se ha comido al verde.  En esta tarde deslumbran los destellos del sol, que al mediodía deja de iluminar para derramarse una vez se alza sobre las montañas, hoy se respira un aire puro excepcional.  Miro las casas blancas con cierto sentimentalismo, abro mi libreta para hacer esta crónica costumbrista, veo las chimeneas, algún tejado hundido, alguna fachada mal conservada de contundentes muros de piedra, alguna ventana que parece que nunca haya sido abierta, alguna puerta cerrada a cal y canto, casas abandonadas que miran a la calle sin la lozanía que tuvieron en los mejores años, sólo me dan la mejor vista los encinares circundantes.

Para los niños puede ser la merienda y un chapoteo en la terraza,  para los mayores, el vaso de vino y el plato de olivas, antes de cenar en el patio o en el corral bajo la parra.  Desde aquí podemos verlo todo, las nubes blancas, el cielo malva o la neblina agarrada al monte, el gentío en las calles o la soledad más profunda, según sea la estación.

Algunas de las horas son solamente luz a raudales, se divisan olivos, almendros, huertas, viñedos. El pueblo se resume en cuatro calles, es tan pequeño que cuando el sonido de un coche en la calle o de un tractor en un campo cercano rompe la quietud, uno sabe desde su casa a quien pertenece, lo mismo que cuando se escucha hablar a dos vecinos en la calle, todos ellos parientes más o menos lejanos o cercanos.


Todo adquiere auténtico valor, las aves, el cielo azul celeste, las paredes de cal y las macetas de los balcones, una tapia añosa protege allá a lo lejos el camposanto donde moran para siempre, mi tío-abuelo Julián, mi bisabuelo Lucas, mi tía Guillerma..... casi todos mis antepasados,  y aún quedan viejos pero hoy en día ya no quedan rostros ennegrecidos ni pieles cicatrizadas por las adversidades de la vida rural y hasta muy pocas mujeres de mandil a la cintura, excepto mi madre y yo cuando nos metemos en faena.



El sol, el monte y la paz son importantes para la gente que sabe disfrutar de esta inusual sensación de comodidad, cuando sacamos las sillas a la calle para gozar de la benefactora hora en la que el sol se oculta y la temperatura baja.  Aquí están las casas que necesitan un cuidado constante, como dice mi padre, un operario de mantenimiento, cada una tiene su propia historia, el tronco común, las raíces, siempre he dicho que me gustan las austeras fachadas sin adornos, las que no anuncian en absoluto lo que albergan en su interior y hasta creo que en este lugar se podría dormir tres días seguidos sin despertar, es la filosofía de vida adaptada a nuestras preferencias, para unos las charlas cadenciosas en el bar, para otros el rezo ante el retablo, me niego a los asuntos personales que no me incumben, nada de pasado, nada de nombres propios, nada de vigilancia, de alegrarse en la desgracia ajena, de tendencia al cotilleo, de mala intención, de hablar de los ausentes, de controlar, de intolerancia, de falta de independencia, nada de hábitos insanos.  Lo que me gusta es la charla en casa de Consuelo, las ciruelas que me regala Teresa, el saludo que me da cada mañana mi vecino Antonio, cuando me dice con una sonrisa: "buenos días maña", el paseo hasta la Fuente del Tío Acacio, mi bicicleta cuesta arriba .....Todos los pueblos tienen su encanto, su milagro y su extrañeza, aquí el deje en el habla tiene toda su sobriedad aragonesa, de la que yo no me escapo.


Hay horas en las que todo tranquiliza si no fuera porque los pájaros dan cierto toque musical planeando y cantando, ¡qué afortunados somos de veranear aquí!. Mires donde mires, siempre sabrás que aquí hubo y hay caza desde los ancestros.  Hace calor, huele a cabras y anochece.  Hace fresco, huele a vino y las golondrinas llenan de alegría mis primeras horas vespertinas. Mi casa libera profundas sensaciones y en la noche oigo el ganado disperso en la ladera, sin camino ni senda, sin veredas, monte abajo y cuando todo se decide a recibirnos nos postramos ante la belleza de una panorámica sencilla y acogedora, esperando que a la mañana, el sonido de los hombres del campo se propague con su mula mecánica tanto como el ladrido lejano de los perros.


El sosiego es la evidencia, la sensación de todos, la emoción  que contiene el perfil de mi hogar, la que evoca la vida y los últimos días de los míos, la existencia revelada, pero las cosas han cambiado mucho en años, basta imaginar que la vida era dura por entonces, con un aura genuina, pero hoy perdura el mismo laberinto de calles, el hierro negro de balcones y ventanas, cortinas con nostalgia de ayer, charla entre extraños y conocidos, antigüedad, aislamiento, hasta dan ganas de hacerle preguntas a Dios, todo invita a mirar a ese plano superior tan cerca del cielo.  Mi oído sigue el rumor amable de las voces de puertas para adentro, alimento y sabor de la deliciosa lentitud de mi tiempo en familia, cuando el bullicio de la plaza en el domingo es el presagio de despedida y con la llegada de septiembre, el punto final de las vacaciones de verano.


Nota:  Me llevará tiempo preparar la siguiente entrada pues acabo de regresar de un viaje por Transilvania, Bucovina y el Delta del Danubio, en la zona más próxima al Mar Negro. Espero hacerla con todo detalle para que podáis disfrutarla lo mismo que yo. De momento vaya este viaje sin reserva que me permitió descansar antes de emprender el periplo de unas cuantas horas que nos separan a Zaragoza de Bucarest.  Bienvenidos seáis todos.

viernes, 22 de julio de 2016

FELICES VACACIONES


Aseguran que hay tres cosas en la vida que cuando pasan ya no vuelven, el tiempo, las palabras y las oportunidades, con este precepto vengo a desearos a todos un buen verano, se entiende que las actividades deben ser satisfactorias y saludables como bailar, pintar, escribir, meditar, encontrar espacios de silencio o contactar con la naturaleza, ávidos de espacios abiertos, sin humos ni bocinas, con risa en los labios, ahora que abunda tanto la dispersión y estamos atrofiados del todo.  Unos buscarán las prácticas espirituales, aislamiento para el alma, otros la disertación intelectual, las terapias médicas, o la búsqueda de sentido a la vida entre tanta neurosis colectiva y mundial, algunos utilizarán su habilidad creadora y un buen número tal vez intenten una vez más, un tránsito exitoso después de haberse perdido en este largo trayecto, aprisionados en los quehaceres y problemas, permanentemente atados a las obsesiones, basta con mirar alrededor para desear a todos que cada cual encuentre lo que busca.  Yo lo que quiero es pisar la tierra, escuchar cencerros, beber agua fría, oler a campo, hacer viajes provincianos en bus mirando las cunetas y olvidarme por unos días del desmesurado ritmo.


Que este periodo vacacional se convierta en un momento de parón, ideal para recuperar y mejorar algunas cosas, como regalar nuestro tiempo y nuestro amor, que es lo más valioso que tenemos. Por mi parte, voy a limitar el uso de la tecnología, a la vuelta, cuando el recuerdo siga en nuestras manos, volveremos con instantáneas entrañables de los momentos vividos que se encargarán de recordarnos a más de una persona, rincones, paisajes ...... y a todo aquello que mereció la pena durante nuestro descanso estival.



"Sólo existen dos días en el año en los que no se puede hacer nada.  Uno se llama ayer y otro mañana.  Por lo tanto hoy es el día ideal para amar, crecer, hacer y principalmente vivir". 
                                      Dalai Lama


sábado, 11 de junio de 2016

ABEJAS, INSECTOS SOCIALES


Las abejas, minúsculas, abundantes y organizadas sofisticadamente, ya hace tiempo que vienen sufriendo algunas enfermedades y trastornos derivados de la codicia humana.  A los pesticidas se le suma la telefonía móvil en las zonas contaminadas por las emisiones de las antenas, las abejas se desorientan y son incapaces de regresar a casa, han perdido la tradicional fortaleza de su sistema inmunitario y algunos apicultores modernos, han perdido también el amor instintivo que tenían por ellas, midiendo la vocación tan sólo a niveles de cosecha, producción y rentabilidad.

Antigua colmena valenciana.  Son de corcho y las costuras de enebro y sabina.

Conocemos personas vegetarianas que no toman huevos ni lácteos, pero que sin embargo no son veganas precisamente por... la miel.

Cartel que avisa de peligro


Este es un tema ya tratado en este blog y ya hemos dicho que estamos ante una actividad muy apreciada por el ser humano desde tiempos prehistóricos y sobre la cual se han escrito más libros que sobre ninguna otra práctica.

Observemos la foto superior.  La miel de encina es la miel producida por las abejas que liban la melaza que se desprende de las bellotas, como muestra la foto que hice en agosto pasado.  Esta miel sabe a cereal tostado y es de color ámbar oscuro, a veces casi negra, pero es espesa y muy rica en hierro

El colmenar debe situarse en una zona de buena floración, con buen acceso para vehículo pero alejado del camino y manteniendo las distancias que exige la ley, abrigado, por eso en la espalda del que estamos viendo hay una ladera que protege y corta vientos.




El hecho de que las abejas trabajen sólo sobre una especie de planta en cada viaje, las hace muy importantes en horticultura y en la producción de semillas.
Sólo tenemos que estudiar el color y el gusto de las mieles producidas por las abejas a partir de distintas plantas, para comprender la diferencia que existe entre el néctar de una planta y el de otra.

Esta fina capa que cubre el panal recibe el nombre de opérculo.

Parece haber una preferencia por la miel de color claro, existe un desconocimiento de las propiedades de la miel oscura y una mayor inclinación hacia la de romero. Tampoco estoy a favor de la mecanización de ciertos trabajos.

tarros de miel de romero.  Rica en litio y buena para la memoria.

Prácticamente la abeja autóctona desapareció a principios del siglo XX.  El reino Unido las importó de Holanda e Italia, las nuestras son mezcla de muchas razas a las que les cuesta aclimatarse a nuestro ambiente.



Un panal completamente sellado, es decir, no se ve la miel si no la cortas con el cuchillo.  Esto significa que ya está madura.



Un colmenar debe tener acopio de agua, y si escasea en los alrededores o en temporadas de intensa sequía, les proveeremos de agua colocando una bañera, lo mismo que cuando hace falta alimentarlas, les damos miel cristalizada en un frasco invertido o en bolsa de plástico que ellas perforan, también es recomendable un panal de miel sellado, siempre es mejor su propio alimento que un preparado de melaza y cerveza, vino con azúcar o harinas, también se utilizó en algún momento el azúcar blanco en forma de jarabe, se ha oído de todo pero no era lo adecuado.  De modo que es probable que la varroa y otras enfermedades guarden relación con el azúcar y la manipulación de una actividad que debe ser biológica en su desarrollo.



Prensa de miel.  La fotografía la tomé el año pasado  en el mes de junio, en un viaje a Morella (Castellón).  A la derecha es la miel de primavera de mi última cosecha



La prensa que hemos visto es bonita como curiosidad aunque a mí me parece mejor el centrifugado, puesto que no todos los panales están sin cría en el momento del corte, con lo cual una prensa no selecciona y acaba prensando a las larvas.



Si ampliamos podremos ver a la derecha la larva de una abeja reina, a la izquierda lo que llamamos jalea real fresca, el único alimento que recibe y el mejor, el que las hace fuertes y longevas.  Digamos que la jalea real es la leche necesaria para su crianza.  Una colmena decae en ausencia de la reina.
En otro momento os mostraré cómo se recolecta el polen, colocando unas pequeñas trampillas en la piquera de la colmena para que al pasar la abeja pierda su carga, es decir, los diminutos granitos de color anaranjado que se han ido depositando en sus patas.

El humo no las ahuyenta, las aturde. Hay quien enciende con hojas secas, con tomillo verde, con papel, con acículas de pino, alfalfa prensada, orujo de aceite, boñiga de caballo o tela de arpillera....



"El colmenero, ni perezoso ni laminero".  (Para los que no sois de Aragón, laminero es una persona golosa)

Lo más importante que sabemos en relación entre el mundo de las plantas y el de los insectos que revolotean de flor en flor, es que hay una transición desde la semilla a la flor y desde el huevo a la mariposa.




Mucho se está hablando de la apitoxina, es decir, el veneno que sirve de curación,  prevención o alivio de enfermedades, muy utilizado en las clínicas del dolor por ser más potente que los corticoides para dolores lumbares, cefaleas, esclerosis múltiple, enfermedad de Lyme, artritis, reuma, etc.

De ellas extraemos productos  dietéticos muy interesantes, han sido ofrendas de reyes, comercio entre Israel y Judea, usados en Egipto y mencionados en la Biblia.  Darwin al estudiarlas dijo que las colmenas son auténticas obras de ingeniería, higiénicas, estables y perfectas.

Propóleo.- previene infecciones y es revitalizante.  Volvamos a leer la palabra, "pro-polis" (protección de la ciudad) y hasta los barnices que utilizan los luthiers para sus afamados violines contien propóleo y ceras.
Polen.- aumenta nuestras defensas
Jalea Real.- aumenta nuestra energía, y se toma en cantidad muy pequeña colocándola debajo de la lengua para absorberla mejor.

El propóleo es una especie de resina que si te la llevas a la boca me recuerda a un caramelo masticable.  Unos lo califican de argamasa y otros de barniz, en definitiva, sirve de blindaje ante las vibraciones del exterior y las corrientes de aire.  En Europa lo obtienen del chopo. Las abejas lo utilizan para sellar las grietas, desinfectar la colmena y embalsamar a los insectos intrusos que no pueden expulsar por su gran tamaño (ratones o culebras), no es difícil ver cerca de un colmenar a un lagarto, que si bien se considera enemigo de las abejas, también se comen otros insectos que perjudican a la colmena, por tanto, debemos dejar a la naturaleza haga su función en equilibrio. 

Otra cosa sorprendente es la construcción de esa maravillosa estructura que es el panal, fábrica de tesoros


Para protegerse, el apicultor no debe usar perfumes, y debe llevar mono, preferiblemente blanco, guantes y careta. 

En las colmenas tenemos a la reina, portadora del elemento materno y también de la expresión de la vida sexual ya que en las obreras la vida sexual está más o menos suprimida.
Aunque en el exterior de una colmena se alcancen -17º, ellas mantienen la temperatura constante en el interior (entre 35º y 37º).

Quedan muchas preguntas que la ciencia no puede responder, las abejas son enigmáticas, no permiten que se conozca su forma de trabajo, y también es sorprendente su sistema de comunicación.

La reina vieja es la que sale de su celda para dejar  paso a la nueva reina que saldrá de su celda cuando ya esté formada, siendo la joven la que hará el vuelo nupcial, apareándose en el aire con el zángano más fuerte, el cual morirá al fecundarla, sabido es que los zánganos se cansan y abandonan por agotamiento, la reina nunca.  Sólo un apicultor experimentado sabe distinguir por su forma y tamaño a la reina entre miles de obreras.





Llega la primavera y la vida colectiva se suprime para fortalecer la vida separada, se vuelven menos estables y más móviles, toda actividad se modifica con las condiciones externas y las necesidades.
Porque el bienestar de un organismo no consiste en hacer lo menos posible, sino en poner todas sus fuerzas en actividad.

Previsora, constante, madrugadora,
inteligente, sabia, trabajadora,
en busca de sus flores sola se aleja
y su oscura colmena deja la abeja

domingo, 8 de mayo de 2016

MI CUMPLEAÑOS


Hasta hoy no había podido publicar. 
 Hace un mes cumplí años y son bastantes los que me faltan  para cambiar de década, como decía una conocida periodista, miro el carnet y me miro al espejo y algo no cuadra.

Una amiga muy querida, me envía la noche anterior varios vídeos con fotografías acompañadas de excelente música, hace unos montajes preciosos y especiales, con una delicadeza que conmueve, admiro su dedicación a una tarea creativa con la finalidad de agradarme y darme una sorpresa, son fotografías inspiradas en obras famosas de los impresionistas que ella sabe que me gustan, música del compositor francés Gérard Jouannest, textos de Alejandro Jodorowsky y un poema de Lorca en la voz de María Dolores Pradera, todo ello lo une a un mensaje que dice:  “Las vísperas son más importantes que el corazón de la fiesta".  FELICIDADES CORAZÓN.

El despertar me da la bienvenida a un nuevo día y me preparo a vivirlo lo mejor posible.  Me envuelve el buen ánimo y una especie de euforia

Tras el descanso sereno me levanto a las siete, la radio anuncia que "hoy tenemos una bonita mañana en Zaragoza", y al abrir la ventana disfruto de una respiración plena; alguien me escribe unas palabras:  “Que seas muy feliz.  Me debes un desayuno, con tostada de pan y aceite, café con leche y zumo de naranja”. El siguiente mensaje me pide permiso: "Déjame interrumpir lo que estás haciendo para darte un abrazo así de grande".  Un amigo me canta el cumpleaños feliz y me desea "un día estupendo lleno de gratas sorpresas y muchos años dichosos por venir", y así se van sucediendo otros: "Mi querida Loli, que hoy y siempre consigas lo que más deseas", "Que este día esté lleno de pequeñas alegrías y este año lleno de inmensa felicidad".  El último mensaje llega con explosiones de millones de estrellas, como si se diera la bienvenida al año nuevo y  me hace sonreír tan divertida exageración cuando leo:  "El mundo entero celebra tu cumpleaños ..."


Cerrar los ojos unos minutos y mirar algo que me relaje, como esta pintura en seda, me despierta sentimientos y me aporta bienestar.  Va a ser verdad que nada hay en la mente que no haya estado antes en los sentidos.

Otra amiga me hace este precioso poema, como cada año. Nunca podré agradecer lo bastante ese detalle tan primoroso y el tiempo invertido en su creación.

A LOLI

Con encanto pastoril
la lluvia mimó las flores,
para ofrecer sus primores
sus bellezas, su perfil
a este catorce de Abril
cuando Loli cumple años
y el perfume es travesaño
de cariño y voluntad
¡Yo brindo por tu Amistad
y un muy feliz cumpleaños!

El olfato tiene para mi un gran poder evocador, el olor de una tarjeta o de un perfume me despierta emociones ligadas a los recuerdos
La temperatura no siempre es tan buena por esta fecha, hoy alcanzaremos 27º, unas ganas irresistibles de cantar me invaden nada más levantarme y con ellas doy rienda suelta a mi voz, canto en el baño, estreno albornoz de tirantes y elijo vestido azul, el color de la simpatía, del mar y el cielo, de lo divino y lo eterno.

El agua de la ducha me reconforta


Sobre mi mesilla descansa un jarrón con diez tulipanes  de color naranja que ayer por la tarde me llegaron junto con un zapato de chocolate, el regalo viene de quien sabe que toda la vida he tenido debilidad por la pastelería hecha arte.

zapato de chocolate. 

Ayer dejé preparado el menaje y una bonita taza, que diera un aire cálido a mi bandeja de desayuno.  El día en que se cumplen años, es el día en que se reconquista la infancia.
Comienzo el desayuno con zumo natural de remolacha, pepino y manzana.  Ha aparecido ahora en EEUU lo que llaman el juicing, que no dejan de ser jugos de frutas y verduras, con la promesa de que rejuvenecen, mejor calificarlos simplemente de saludables.



 En la cocina recupero la sencillez, el sabor auténtico e intenso


Voy abriendo regalos. Me gusta todo.







Sé que no fui bendecida con maravillosos talentos pero fui dotada de la escucha, y cuando escucho lo hago con alta percepción, sólo entonces sé lo que es verdadero o falso.

Muy temprano, mi atención se centra en el gorjeo de los pájaros que acuden a mi balcón, parecen hambrientos reclamando unas migas de pan, su canto me compensa como si escuchara un arpa con la más bella melodía, porque el sentido del oído es mucho más que percibir un sonido, es el que me permite conectar conmigo misma.





No soy sabia, y probablemente, alguna vez no habré sido ni justa ni correcta, pero no pido a la vida grandes cosas, mi casa tiene todas las puertas abiertas, y hasta me parece que hoy se duplica la luz. 

 Me rocío con las gotas de un perfume, y al estrenar bolígrafo escribo mi nombre y la fecha en una libreta, ahora que se habla y se plantea el fin de la escritura a mano.









Mientras riego las plantas del alféizar de mi ventana me doy cuenta de que nada está planeado, por sí solas crecen grandes y hermosas y de vez en cuando les cambio el tiesto, para que puedan desarrollarse, bien sabemos que igualmente, según cada hombre cultiva su germen  de vida, madurará en él y le dará frutos, así dice el discurso sobre la dignidad del hombre.  






Desde el móvil firmo una petición de las muchas campañas en las que colaboro con change.org para que no se me olvide.  Salgo de casa a caminar durante media hora y poder contemplar en mi trayecto, lo mejor que el mundo contiene,  hoy quiero habitar el cuerpo con plena consciencia, dejarme mecer por las sensaciones y aprovechar el oxígeno de la mañana.  Al pasar por el Canal, me detengo en el puente para ver a dos ocas comiendo hojas de lechuga, el fulgor de las aguas se refleja en el espejo de mis gafas, los cerezos japoneses van alfombrando el suelo y poblando las ramas con sus flores rosadas, la poca lluvia que ha caído se ha unido con el sol para  hacer desplegar un arco iris nítido superpuesto a otro menos intenso, que lucen espectaculares sobre la cúpula del templo castrense de San Fernando.  Sin detener la marcha paso por  una librería y el título de un libro me hace retroceder: “Los placeres ocultos de la vida", su autor es Theodore Zeldin, una de las grandes mentes de nuestro tiempo, así que le digo desde el escaparate: ¡volveré a por ti!

En el trabajo habrá que celebrarlo con unos aljamacicos, pastelillos mudéjares muy típicos de esta tierra, los cuales nos recuerdan la confluencia de culturas y religiones en Aragón, y por su forma, una estrella de ocho puntas, nos muestran un arte estético que reflejó la forma de entender la convivencia.  Sus ingredientes: almendra, aceite de oliva, canela, avellana y alberges (albaricoques), que nos recuerdan los sabores y saberes que aportaron las razas y culturas que por aquí pasaron.




Arriba, mi libro nuevo de crochet.  Estoy disfrutando mucho tejiendo una colcha.
Abajo, los trabajos de mis compañeros más aventajados



Sigo caminando y miro la sombra de mi cuerpo y mi paso garboso proyectados en el suelo, una bandada de palomas se posan sobre el recién sembrado césped para picotear las semillas, más adelante, contemplo por un momento a un grupo de diez jóvenes, que formando dos equipos, juegan en el patio del colegio a hockey sobre patines, como todos los jueves.
Esto viene a demostrar que siempre que queramos podemos abrir los sentidos a una fuerza que traspase nuestro ser entero, es la energía invisible a la que podemos abrirnos.
Llego al trabajo con un cuarto de hora de margen, el necesario para vestirme con el uniforme, conecto el hilo musical y suena al piano "la chica de Ipanema", al encender el ordenador del gabinete un mensaje me dice:  “Life is good”, sí,  la vida es buena y entonces pienso, también es un misterio, cuanto más la conoces más bonita te parece.





BALADA DEL VIEJO REBELDE.  
(hago mío este poema, con permiso del autor - de los poemas robados al agua- de Pako Aristi)

Yo soy fuerte porque
nunca he tenido reparos
para mostrar mi debilidad

Soy valiente porque 
no he tenido miedo
de reconocer mi cobardía

Supe lo que era la felicidad
porque jamás me resistí
a aceptar la desdicha

No cerré mis ideas 
a la crítica
porque ésta las enriquece

Nunca defendí el prestigio social,
no quise ningún disfraz
que oscureciera la luz




He luchado por la justicia
usando la fuerza contra el poderoso,
la ternura con el débil.

He sido soñadora,
porque nací demasiado mayor
para ser realista.

llegué a conocer el sentido del mundo
cuando supe olvidarme
de mi propio ego

Me he hallado a mi misma
porque supe estar allí
donde alumbraban los rayos de la plenitud


Me he mostrado desnuda
porque no quise
ocultar mis sentimientos.

He estado en paz conmigo misma
sin necesidad 
de dominar a nadie.

Nada me ha vencido,
ni el temor a la muerte,
pues siempre estuve lista para marchar.

Mi testamento estaba escrito:
La promesa de que sin nada se irá
aquel que sin nada nació.




Preparo para la ocasión unos merengues de limón


Y un flan casero tradicional


Sentados a la mesa la servilleta de papel nos deja su mensaje:




Es la hora del brindis con la magia del cristal.  Alzo mi copa y me dirijo a la juventud:

- A vosotros los jóvenes, que os sentís libres, capaces de divertiros, con la energía recorriendo el cuerpo y el entusiasmo por los nuevos retos,  ahora que vuestra vida está llena de inocencia y vitalidad podéis consideraros afortunados.  Aprovechad el tiempo y no olvidéis estos versos de "El club de los poetas muertos"

"Toma las rosas mientras puedas;
veloz el tiempo vuela,
la misma flor que hoy admiras
mañana estará muerta".  


                                              


Aprovecho la oportunidad para agradecer todo el afecto recibido estos días.
 Mil gracias por esta rosa, tu amistad y cariño, venidos de tan lejos.  Para ti y para todos ¡¡salud!!